Cómo educamos en Agora International School Barcelona para adaptarse a un entorno VUCA

Hoy, más que nunca, nos damos cuenta de que vivimos en un mundo cambiante, al que han llamado VUCA (volátil, incierto, complejo y ambiguo) y en el que tenemos que vivir, trabajar y formar. Educar en un mundo con estas características también supone un reto al que hay que saber adaptarse y preparar a los alumnos de la mejor manera posible para desenvolverse en él.

¿Qué es un entorno VUCA?

Un entorno VUCA es en el que nos desenvolvemos en la actualidad y se suele utilizar para definir el ecosistema en el que se desarrollan las organizaciones hoy en día. Se caracteriza por la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad. El origen de este concepto se remonta a la década de los noventa y fue acuñado por los soldados norteamericanos. Sus siglas corresponden al acrónimo inglés formado por los términos Volatility (V), Uncertatinty (U), Complexity (C) y Ambiguity (A).

¿Por qué decimos que educamos en un entorno VUCA?

Vivimos en un entorno que es incierto, complejo, volátil y ambiguo, por eso, tenemos que educar para que los alumnos puedan adaptarse a él. Es necesario formar a nuestros alumnos con un proyecto educativo y unas herramientas que les permitan adaptarse a este ecosistema, que les dote de gran capacidad de adaptación y les permita desenvolverse con soltura.

Debemos preparar a los estudiantes para trabajos y tecnologías que no existen hoy en día, para resolver problemas que aún no se han previsto. Debemos alentarlos a tomar las riendas y dar forma a su propio futuro.

¿Cómo educamos en un entorno VUCA?

El proyecto educativo de Agora International School Barcelona se define por 5 elementos distintivos: el Bachillerato Internacional como modelo de futuro, el multilingüismo, la música, el deporte y el compromiso de facilitar a nuestros alumnos las herramientas para que crezcan como ciudadanos globales capaces de cambiar el mundo.

La capacidad de adaptación tan necesaria para un entorno VUCA como en el que nos encontramos también va de la mano de la innovación: «La innovación es ser capaces de adaptarse a las condiciones cambiantes del entorno», sostiene el físico, licenciado en historia moderna y contemporánea y experto en innovación educativa Carlos Magro. En nuestro centro la innovación en la forma de educar es clave: animamos a los estudiantes a pensar de forma independiente y a conducir su propio aprendizaje guiados por sus profesores, los alumnos participan activamente en las clases, analizan lo que les rodea, dialogan desde el respeto y la tolerancia con sus compañeros, trabajan de manera experimental, multidisciplinar y colaborativa y valoran la cultura del esfuerzo. El profesor motiva y guía este desarrollo del proceso educativo para que los alumnos encuentren las respuestas por sí mismos, construyendo un conocimiento propio que les ayude a desenvolverse en el mundo real. Ofrecemos un proyecto educativo multilingüe, con inmersión lingüística más allá del inglés, que les permite dominar las lenguas oficiales junto con el inglés, el francés, el alemán o el chino, lo que les ayuda a ser conscientes de las diferencias culturales mediante el aprendizaje de una segunda lengua y les permite relacionarse con los demás en un mundo cada vez más globalizado y cambiante, favoreciendo además que alcancen sus metas en un contexto internacional.

Además, en nuestro centro estamos muy comprometidos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 de las Naciones Unidas, ya que en este entorno y mundo cambiante en el que nos desenvolvemos, creemos que es necesario apostar por el desarrollo sostenible y concienciar a nuestros estudiantes de su importancia. Como parte de este compromiso, hemos alcanzado acuerdos con organizaciones de prestigio internacional como Ecoescuelas (Eco-Schools) y WWF (World Wildlife Fund), impulsando proyectos de aulas globales que involucran a todos nuestros estudiantes, maestros y padres para movilizar una comunidad de más de 100.000 personas. También participamos cada año en eventos internacionales en los que conviven alumnos de todo el mundo, provenientes de los diferentes colegios del grupo Globoeducate del que formamos parte. De este modo, los alumnos comparten sus conocimientos en un ambiente de sana competición e intercambian sus proyectos y soluciones.

Otro valor que es importante para desenvolverse en un entorno VUCA es la solidaridad, ya que cuando se trata de un entorno cambiante y ambiguo creemos que ser empáticos y tener un espíritu solidario es de gran ayuda para afrontar cualquier situación. Los alumnos colaboran en diferentes iniciativas solidarias locales, colaborando con organizaciones como el Banco de Alimentos de Sant Esteve Sesrovires o la fundación CRIS Contra el Cáncer.

Todo este tipo de iniciativas y acuerdos tienen el objetivo de educar alumnos comprometidos con el mundo y con los grandes retos de nuestro tiempo, con capacidad de adaptación y concienciados con sus responsabilidades como seres humanos, cualidades que van más allá del éxito académico.

El multilingüismo que ofrecemos y desarrollamos en nuestro colegio es otra herramienta clave para educar alumnos preparados para un entorno VUCA, ya que les da la posibilidad de comunicarse más y mejor con personas de distintas nacionalidades, les enseña a apreciar y respetar diferentes culturas, a tomar conciencia del mundo globalizado en el que vivimos y todo ello acompañado de valores en los que hacemos hincapié y que consideramos fundamentales: el compromiso, la empatía, el respeto y la responsabilidad para construir un mundo mejor basado en el entendimiento mutuo.

Sabemos que las características del entorno VUCA en el que vivimos muchas veces son desconcertantes y pueden aparecer miedos, inquietudes e incertidumbres que no solo nuestro equipo docente ayuda a afrontar: contamos con un gabinete psicopedagógico para orientar y asesorar a padres, alumnos y profesores.

Ventajas de aprender a desenvolverse en un entorno VUCA

  • Versatilidad: nuestro proyecto educativo favorece que los alumnos sean versátiles y puedan adaptarse a diferentes contextos, algo que, sin duda, es una ventaja para su vida.
  • Adaptación al cambio: vivimos en un entorno cambiante y este año, sin duda, hemos sido más conscientes que nunca. Educar a los alumnos para que tengan capacidad de adaptación al cambio es una herramienta muy útil y que les beneficia en su día a día.
  • Pensamiento crítico y esfuerzo: fomentamos el desarrollo del pensamiento crítico en nuestros alumnos y eso requiere un esfuerzo, pero este esfuerzo por apostar por un proyecto educativo que prepare a los alumnos para un mundo globalizado es, a la larga, una gran ventaja:  «Cuando los profesores decimos que para aprender hay que esforzarse no estamos queriendo que el alumno sufra. Al contrario, consideramos que es algo gratificante. Afrontar un reto y superarlo proporciona un crecimiento personal importante» defiende el profesor de instituto, musicólogo y escritor Alberto Royo.
  • Valores como la tolerancia, el respeto y la solidaridad: el mundo en el que vivimos, el futuro en el que se van desenvolver nuestros estudiantes de hoy necesita ciudadanos tolerantes, comprometidos, solidarios y respetuosos y esos son valores pilares en nuestro proyecto educativo.

El fin de la educación no es desarrollar su inteligencia, socializarle integrándole en una cultura, capacitarle laboralmente. Es eso y mucho más. El objetivo es ayudar al niño para que desarrolle una personalidad triunfante, capaz de aprovechar sus posibilidades, elegir bien sus metas, esforzarse por conseguirlas, disfrutar con las oportunidades y soportar los conflictos”, asegura el filósofo, escritor y pedagogo español José Antonio Marina y eso es, al fin y al cabo, educar para un entorno VUCA como en el que vivimos.

22 / 02 / 21