Por qué en Agora International School Barcelona enfocamos los errores como oportunidades para aprender a reflexionar

Aprender no significa no cometer errores ni equivocarse. Aprender supone saber enfocar esos errores como oportunidades para reflexionar y evolucionar.

En Agora International School Barcelona queremos formar personas con afán de superación, compromiso social y espíritu crítico, capaces de alcanzar el éxito académico y personal. Esto significa ser capaces de reflexionar, de desarrollar un pensamiento crítico y eso significa también cometer errores y aprender de ellos, una lección que sin duda es necesaria para la vida.

«Si quieres que tu hijo no sepa sacarse las castañas del fuego el día de mañana lo mejor que puedes hacer es sobreprotegerlo. Si por el contrario quieres que crezca como un adulto seguro de sí mismo y sus capacidades dale espacio para acertar y equivocarse», defiende el neuropsicólogo, conferenciante y escritor Álvaro Bilbao y en nuestro centro pensamos que es fundamental fomentar un modelo educativo en el que se ayude a los alumnos a hacerse preguntas y buscar respuestas, en el que sean los protagonistas de su propio aprendizaje, siempre guiados y acompañados por el equipo de docentes que se encargan de motivar y guiar este desarrollo del proceso educativo para que los alumnos encuentren las respuestas por sí mismos, construyendo un conocimiento propio que les ayude a desenvolverse en el mundo real.

Es muy frecuente que, como padres, intentemos anticiparnos a los errores de nuestros hijos para tratar de impedir que se equivoquen, pero esto lejos de ayudarles, es perjudicial: «Aprendemos a caminar cayendo una y otra vez, por lo que deberíamos preguntarnos por qué nos empeñamos en eliminar el error de nuestras vidas. Al hacerlo, estamos enviando sin querer mensajes como «tú no eres capaz de hacerlo», lo que contribuye a una baja autoestima y mayor dependencia de los padres. Por el contrario, las equivocaciones nos permiten aprender y reconducir situaciones», argumenta la profesora colaboradora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, doctora en Psicología y psicóloga familiar en el centro GRAT,  Amalia Gordóvil Merino. El error permite aprender, evolucionar y es parte de nuestro desarrollo como seres humanos, por eso, en nuestro centro orientamos los errores y mostramos a los alumnos que errar es una oportunidad para aprender, para mejorar y que dota de herramientas para afrontar diferentes situaciones.

Cometer errores es un entrenamiento perfecto para tolerar y manejar la frustración. Cuando se educa a los niños para que tengan autonomía, se les permite tomar decisiones y cometer errores desarrollan una mayor tolerancia a la frustración y les prepara para afrontar la vida, el futuro laboral y la etapa adulta en la que, sin duda, haber entrenado herramientas para gestionar la frustración será de gran ayuda.

Pararse a pensar sobre los errores cometidos y a analizarlos ayuda a desarrollar el pensamiento analítico y crítico, favorece la reflexión. En Agora International School Barcelona tenemos el objetivo de que nuestros alumnos «aprendan a aprender» y cada uno de ellos adquiera plena autonomía intelectual. Para lograrlo, trabajamos ciertas destrezas desde pequeños para fomentar este pensamiento crítico, introduciendo esa vocación desde la etapa de Educación Infantil. Así, los estudiantes aprenden a indagar, analizar, evaluar y crear, desarrollando sus propias ideas.

Oportunidades de aprendizaje que ofrece el error

  • Capacidad de reflexión: como decíamos, cometer errores y verlos como una oportunidad de aprender ayuda a los alumnos a reflexionar, analizar y sacar conclusiones.
  • Mayor autonomía: evitar que los niños cometan errores limita sus posibilidades de desarrollo.
  • Flexibilidad ante imprevistos: si desde pequeños los estudiantes aprenden que cometer errores es natural y que se puede aprender de ellos, serán adultos más flexibles y con mayor capacidad de adaptarse a imprevistos y a diferentes situaciones.
  • Visión positiva del esfuerzo: si enseñamos que el error en sí no es algo negativo, sino una oportunidad para evolucionar, los alumnos tendrán una visión más positiva del esfuerzo y mayor motivación para intentar superarse.

Clases enfocadas a desarrollar un pensamiento crítico

Los alumnos aprenden más cuando su trabajo les motiva y tiene un nivel conveniente de reto, por eso, nuestro alumnado tiene a su disposición métodos motivadores, interactivos y vivenciales: la base de nuestro concepto aprender a aprender.

En una entrevista al diario ABC, la psiquiatra infantil del Servicio de Psiquiatría y Psicología Clínica del Hospital Universitario HM Puerta del Sur, Lilia Marinas sostenía que evitar que los niños se equivoquen impide su aprendizaje y lanza un mensaje perjudicial: «En cuanto a nivel de aprendizaje, el niño puede mostrar menos iniciativa propia y escaso desarrollo de la creatividad, desmotivación por los estudios. Algunos padres se ven tentados a hacer los trabajos de sus hijos para que saquen buenas notas. El mensaje que transmiten es que lo único importante es el resultado, no el esfuerzo».

En nuestro centro, fomentamos que los alumnos participen activamente en las clases, analicen lo que les rodea, dialoguen desde el respeto y la tolerancia con sus compañeros, trabajen de manera experimental, multidisciplinar y colaborativa y valoren la cultura del esfuerzo. El profesor se encarga de motivarlos y guiarlos en todo el proceso.

«El único hombre que no se equivoca es el que nunca hace nada» decía el poeta y dramaturgo alemán Goethe. En Agora International School Barcelona queremos que los alumnos alcancen su pleno desarrollo académico y personal, buscamos sacar lo mejor de cada estudiante y ser reflexivos, analíticos, cometer errores y aprender de ellos es parte del proceso para lograrlo.

13 / 04 / 21