¿Es posible aprender un idioma en la adolescencia? En Agora International School Barcelona damos mucha importancia a este concepto

Estamos acostumbrados a que nos digan que la mejor etapa para aprender idiomas es la infancia. Que los niños ‘absorben todo como esponjas’ pero, ¿llegada la adolescencia tenemos que tirar la toalla si queremos que nuestro hijo aprenda un idioma nuevo? Desde Agora International School Barcelona te demostramos que no habéis de tirarla.

De hecho, yendo un paso más allá, ¿qué pensarías si te dijéramos que hay estudios que certifican que la adolescencia es una etapa igual de buena que la infancia para aprender un idioma nuevo? Así es y así lo certifica un estudio llevado a cabo en 2018 por investigadores del Boston College y Harvard (Estados Unidos) y publicado en la revista ‘Cognition’.

Tras analizar a 700.000 personas, los científicos comprobaron que se hasta los 17,4 años se puede tener más facilidades para aprender una lengua diferente a la materna. Así pues, demostraron que esa frase de que los niños son los que más rápido aprenden un idioma es, en parte, falsa, puesto que no es hasta los 17 años cuando empezamos a perder , supuestamente, esa plasticidad cerebral.

Los adolescentes, más rápidos en ciertas tareas

Al hilo de lo anterior, existe evidencia científica que afirma que los adolescentes no es que tengan la misma capacidad que los niños para aprender una segunda lengua, si no que pueden mejorar en su aprendizaje. ¿Por qué? Pues porque tendrían más capacidad para desempeñar con mejores resultados algunas tareas de este aprendizaje.

Así lo certifica Mar González en 1991: «es un hecho probado que preadolescentes y adolescentes son más eficaces que los niños en el aprendizaje de la morfología, la sintaxis y el léxico de una segunda lengua». Además, referenciando a varios estudios científicos, la misma autora también explica que los preadolescentes y adolescentes son mejores negociadores en la interacción en segunda lengua, desarrollando con mayor probabilidad estrategias destinadas a hacer más comprensible el discurso con su interlocutor y que es durante la adolescencia cuando aumenta el uso de técnicas de memorización adaptadas al tipo y cantidad de información a recordar.

Además, comenta que si bien existen estudios que avalan una pronunciación más parecida a la nativa si esa lengua se aprende en la infancia, otros evidencian que algunos adultos acaban teniendo un acento muy similar a los nativos y que algunos niños no llegan a alcanzarlo nunca, por lo que este tampoco valdría como argumento para tirar la toalla.

La motivación: clave en el aprendizaje

Aunque ya hemos demostrado que la capacidad de los adolescentes para aprender una nueva lengua es prácticamente la misma que la de los niños, lo cierto es que su desarrollo puede influir negativamente en ese aprendizaje.

Y es este el punto clave para no mermarlo: necesitan estar muy motivados; que ese aprendizaje cause en ello una curiosidad y les mueva a no abandonarlo a la primera de cambio. Lo cierto es que esto no es difícil en la etapa actual: muchos de sus contenidos favoritos (series, películas, personalidades famosas,…) suelen hablar inglés, así que simplemente por el hecho de querer entender lo que dicen en su lengua materna ya les motivará para aprender.

«El ambiente de aprendizaje capacitará a los individuos a desarrollarse como aprendices completamente integrados», decían Williams y Burden allá por 1997. A sabiendas de esta cuestión, en Agora International School Barcelona proponemos a nuestros estudiantes de intercambios y estancias culturales en Inglaterra, Irlanda, Francia y Estados Unidos. Los alumnos pueden irse un mes, un trimestre, un semestre o, incluso, un año escolar.

Además, organizamos eventos internacionales para que los alumnos perfeccionen sus habilidades lingüísticas mientras se relacionan con estudiantes de otros países.

Además de ello de la motivación que ofrezcamos desde el centro educativo, es importante que las familias también se comprometan con ella si quieren ver los resultados positivos. Además de interesarse por el aprendizaje de su hijo adolescente, también puede hablar con él y animarle contándole todos los beneficios que obtendrá en su vida si consigue aprender el idioma con fluidez. Por ejemplo:

  • Es perfecto para conseguir becas para estudiar y trabajar
  • Le hará más competitivo
  • Hará que pueda viajar por todo el mundo sin problemática para comunicarse con otras personas
  • Le permitirá conocer desde dentro otras culturas
  • Te permitirá acceder a puestos laborales de alto rango

Los hechos que venimos explicando demuestran por qué es necesario incluir una segunda lengua en el aprendizaje de nuestros hijos. Hace poco más de 20 años, casi ningún adolescente sabía hablar inglés. En los centros educativos apenas se daba importancia al aprendizaje de idiomas y las academias eran objeto de lujo para unos pocos. Algo que, afortunadamente, ha cambiado con el paso del tiempo. Los beneficios que reportan son avalados por la ciencia.

24 / 06 / 21