Desde Agora International School Barcelona te contamos hasta qué edad se puede aprender un idioma con fluidez

En la actualidad, que nuestros hijos aprendan a hablar una segunda lengua con fluidez es la máxima que muchos tenemos como padres. Llevamos por bandera que la infancia es la etapa vital óptima para aprender un idioma con fluidez pero, ¿después de esta edad es imposible hacerlo? Desde Agora International School Barcelona vamos a demostrarte que no es así y que no importa (al menos no es primordial) la edad para llegar a ser una persona bilingüe o multilingüe.

Hasta los cuatro años de edad, los niños son capaces de aprender una o más lenguas con el mismo esfuerzo con el que aprenden la lengua materna. Hasta los siete años de edad, cualquier niño es capaz de aprender otro idioma como si fuera su propia lengua materna. Después de los ocho años, sin embargo, también se puede aprender e, incluso, a un nivel mucho más avanzado. Pero es cierto que a partir de esta edad el cerebro empieza a perder la plasticidad típica de la infancia y, por tanto, deja de ser tan puramente ‘innato’. Aunque a esta edad han de poner más esfuerzo y voluntad para aprenderlo, algunos estudios científicos muestran las ventajas de aprender más tarde.

Sin ir más lejos, un megaestudio llevado a cabo hace unos años por el MIT afirmaba, de hecho, que la edad idónea para aprender un idioma con fluidez son los 18 años. Sin embargo, también decía que alcanzar el nivel de un hablante nativo resultaba casi imposible a partir de los 10 años.

Según aquél estudio del MIT, los estudiantes son muy hábiles para aprender conceptos como la gramática o el léxico hasta esta edad. Pero, ¿por qué fija los 18 años como la edad idónea? Lo cierto es que los investigadores no encontraron una solución concreta al porqué esta edad, aunque apuntaban a que la razón podría estar detrás de causas culturales o biológicas (como la pérdida de plasticidad del cerebro).

Mejor hablado, peor aprendido

Si bien, como vemos, la infancia y la adolescencia son las edades idóneas del aprendizaje de una segunda lengua, Antonella Sorace, profesora de desarrollo lingüístico y directora del Centro de Asuntos de Bilingüismo de la Universidad de Edimburgo, en Escocia, comenta que los niños son muy malos en el que denomina ‘aprendizaje explícito’. Se refiere a él como «estudiar un idioma en un salón de clases con un maestro explicando las reglas».

Según sus palabras, «los niños pequeños son muy malos en el aprendizaje explícito, porque no tienen el control cognitivo y las capacidades necesarias de atención y memoria».

¿Confundirá los dos idiomas si empieza pronto el aprendizaje?

No, este es un falso mito que conviene desterrar: el niño no va a confundir su lengua materna y la segunda lengua, aunque comience a aprender ambas de manera simultánea desde que nace.

De hecho, un estudio del Institute for Learning & Brain Sciences de la Universidad de Washington (En Estados Unidos), afirmaba hace unos años que los bebés permanecen abiertos al aprendizaje de nuevos idiomas diferentes a su lengua materna hasta los once meses de edad. La misma investigación puso de manifiesto que los niños pequeños que viven en familias en las que se hablan dos idiomas simultáneamente tienen más actividad en dos zonas de cerebro que intervienen en la función ejecutiva y que eso hará que los niños no confundan palabras en ambas lenguas, ya que se desarrollarán siendo bilingües.

¿Por qué a partir de los 18 años aprender un idioma cuesta más?

La investigación antes mencionada afirmaba, también, que es aconsejable aprender un idioma cuanto antes, ya que esto ayudaría a los niños a desarrollar más el cerebro y sus capacidades mentales, además de ayudarles, entre otras cosas, a resolver problemas o controlar la atención.

Además de este, otro megaestudio publicado en la revista Cognition, que surgió a partir de una prueba de gramática online en la que participaron casi 670.000 personas de todo el mundo, también apuntaba los 10 años como al fecha límite para aprender un idioma y llegar a pronunciar como un nativo. Pero, ¿por qué sucede esto?

Uno de los autores del estudio antes mencionado del MIT, el profesor Josh Tenebaum, experto en ciencias cerebrales y cognitivas del Instituto de Tecnología de Massachussetts cree que «es posible que haya un cambio biológico en el cerebro, aunque también puede ser algo social o cultural». Y es que, en su opinión, a partir de los 18 años es común que las personas comiencen a trabajar, se emancipen o empiecen a estudios especializados; factores que podrían causar un impacto en el aprendizaje de cualquier idioma.

Aunque eso sí, como hemos dicho antes, aprender un idioma en la etapa adulta también tiene muchísimas ventajas, así que no queremos, bajo ningún concepto, que esta información os desanime con respecto a vuestros hijos. Y es que, autores como la doctora Danijela Trenkic, de la Universidad de York, señala que es posible ser un gran comunicador, aunque el acento no suene como el de un hablante nativo.

24 / 09 / 21