Desde Agora International School Barcelona te damos los detalles para que empieces a practicar la lectura activa: la forma definitiva de que tus hijos se enganchen a leer

¿Sientes que tus hijos se cansan rápido de leer y no consigues que haya ningún libro que acaben entero? Si crees que obligarles a leer un tiempo determinado al día es un método efectivo para que sigan con el hábito de por vida, estás bastante confundido. La ciencia dice que el mejor método para que los niños se enganchen a la lectura es practicar algo que se conoce como lectura activa y desde Agora International School Barcelona te vamos a explicar exactamente en qué consiste.

Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Sussex, en Reino Unido, y publicado en la Asociación Americana de Psicología llegaba a la conclusión de que cuando la lectura se comparte entre adultos y niños, cala más hondo en estos últimos. En otras palabras, que practicar la lectura activa con los más pequeños ayuda a que críen un hábito lector que, en muchas ocasiones, se mantiene de por vida.

¿Cómo conseguir esto? Según el mismo estudio, la práctica más beneficiosa es leer a los niños en voz alta el cuento que ellos elijan. De esta manera, participan de los textos que compartimos. Para llegar a esta conclusión, los profesionales analizaron cómo la lectura compartida beneficiaba la comprensión de palabras de 2.455 niños a lo largo del tiempo.

¿Qué es la lectura activa?

«La lectura activa es un método que ayuda a reforzar lo que se lee, ya que en lugar de simplemente leer un texto, la lectura activa requiere que se lea y se piense críticamente sobre lo que se ha leído», afirman en el blog de la clínica de psicología ISEP Clínic. Tal y como aseguran los propios profesionales, «es un proceso sencillo que requiere de tiempo y paciencia, pues se requiere participar en actividades diseñadas para ayudar a entender mejor lo que se ha leído, por lo que se adquiere mayor comprensión y retención de la información».

En el caso de la lectura compartida con los niños, la lectura activa no pasa solo por leer un cuento de buenas noches y esperar a que el peque se duerma, por ejemplo. Pasa por leer el cuento en voz alta, teatralizar a los personajes a través de la voz, dejar que sea el peque el que continúe la historia o, incluso, establecer debates tras la lectura para facilitar la comprensión del cuento y la retención de su historia.

¿Cómo practicar la lectura activa?

El estudio, publicado en la Asociación Americana de Piscología, argumenta que la lectura compartida entre adultos y niños es un gran medio para formar a grandes lectores. Y es que, según ellos, esta pequeña ayuda hace que los niños participen de los textos y se sientan más satisfechos con lo que leen, pues logran comprenderlo bien.

El mismo informe asegura que señalar ilustraciones e imágenes, hacer preguntas o aclarar a los niños el significado de las palabras más difíciles mientras vamos leyendo ayuda a que aprendan palabras nuevas.

Otro ejemplo de lectura activa es el hecho de convertir ese ratito en un juego, tal y como propone Sophie Gagnon-Roberge en su libro ‘Despertar el placer por la lectura’. ¿Cómo? Pues, tal y como indicábamos anteriormente, convirtiendo la lectura en un teatro imitando la voz de los personajes o alimentar la lectura con actividades complementarias: buscar un tesoro, inventar un juego de mesa sobre ella…

Los beneficios de la lectura activa sobre el desarrollo infantil

El beneficio más consolidado es que ayuda a que los niños encuentren la parte atractiva a la lectura ya que, si comprenden eso que leen y, además, consiguen retener la información, querrán seguir practicándolo para descubrir historias nuevas. Pero, aparte de este, existen otros beneficios, apoyados en la ciencia, que conviene resaltar:

  • El estudio antes mencionado de la Universidad de Sussex llegó a la conclusión que la lectura en voz alta benefició a la comprensión de palabras de los integrantes del análisis. «El uso de un estilo dialógico a la hora de leer aumenta el aprendizaje de vocabulario», asegura uno de los autores
  • Practicar la lectura activa ayuda a prevenir la hiperactividad y trabajar la concentración de los niños, de acuerdo a una investigación de la Universidad de Nueva York
  • Favorece la capacidad de memorización
  • Ayuda a ganar tiempo de calidad en familia: los niños disfrutan muchísimo de los ratitos con mamá y con papá. Y si esos ratitos se los dedican enteramente (fuera de pantallas y obligaciones del día a día), conseguirán sacar muchos más beneficios de ellos: mejorando la comunicación en familia y fomentando el ocio y el tiempo libre de los niños
  • Fomenta su curiosidad y su aprendizaje: si los peques entienden aquello que se les está leyendo y se les invita a establecer un debate sobre la lectura, se alimentará su curiosidad y sus ganas de aprender sobre lo mismo

La lectura activa en el aprendizaje

Ayudando a los niños pequeños a comprender y practicar la lectura activa, podrán seguir técnicas asociadas a ella a lo largo de su vida, consiguiendo reforzar, gracias a estas, lo que leen o estudian.

Y es que, otras técnicas de lectura activa es subrayar, hacer esquemas, responder a preguntas sobre eso que se lee, hacer resúmenes… En definitiva, todo aquello que consideramos técnicas de estudio.

11 / 11 / 21