Importancia del bienestar emocional y mental en adolescentes: recomendaciones

“A lo largo de los últimos años y, en especial, desde que se inició la pandemia por COVID, la salud mental de los niños y adolescentes se está deteriorando”. Estas son las palabras de la Asociación Española de Pediatría que, desde hace un año y medio, alerta de la necesidad de atender con urgencia la salud mental de los adolescentes.

Una salud mental que estaba en decadencia en los últimos años, pero que ha acabado de hundirse como consecuencia de la pandemia.

Y es que el mismo organismo ya alertó en otoño de 2020 que las urgencias psicológicas de niños y adolescentes habían aumentado en un 50% desde que comenzó el confinamiento; por aquel entonces, en apenas unos meses.

De esas consultas, alertaban, lo que más estaban viendo eran intentos de suicidio en menores de edad. “Los adolescentes están presentando más síntomas de depresión, autolesiones y conductas suicidas que nunca”, explicaban en un comunicado público hace apenas unos meses.

No solo la Asociación Española de Pediatría se ha hecho eco del deterioro que sufre la salud mental adolescente. La Fundación ANAR ha atendido a un 145% más de llamadas de menores de edad con ánimo de suicidio durante el 2021. Eso significa un porcentaje del 180% más que en años anteriores.

Las cosas no terminan aquí: solamente en 2020, España sufrió el suicidio de º14 niños menores de 15 años: el doble que el año anterior, de acuerdo a cifras del Observatorio del Suicidio en España, de la Fundación Española para la Prevención del Suicidio, y de acuerdo a datos del INE. De hecho, de acuerdo a la AEP, el suicidio es, a día de hoy, la segunda causa de fallecimiento en adolescentes, tan solo superada por los tumores malignos.

¿Por qué se está deteriorando la salud mental adolescente?

La pandemia, como vemos, ha asestado un duro golpe a la salud mental de nuestros jóvenes. Una salud mental deteriorada por varios motivos, de acuerdo a la AEP:

  • Exceso de información y noticias sobre el coronavirus
  • Ausencia de sociabilización con sus iguales, algo muy importante en esa etapa madurativa
  • Preocupación excesiva por el estado de salud de familiares y allegados
  • La mala calidad del sueño debido, entre otros, a la ausencia de rutinas
  • Abuso escolar: aunque durante el confinamiento cayeron las cifras de acoso escolar en nuestro país, aumentaron las cifras de un acoso más silencioso: el ciberbullying, el acoso a través de las pantallas

¿Cómo garantizar el bienestar emocional y mental en adolescentes?

La Asociación Española de Pediatría hace especial hincapié en mejorar las consultas de atención primaria y de crear un buen programa de salud mental adolescente.

Más allá de eso, hay varias cosas que las familias pueden hacer en casa por garantizar este bienestar emocional. La ONG Save the Children ideó hace unos años el programa ‘Crecer Saludablemente’ en el que exponía algunos tips o consejos perfectos para familias:

  • Animar a los niños y adolescentes a practicar deporte (eso sí, siempre teniendo en cuenta sus gustos y preferencias)
  • Establecer buenas rutinas de sueño que garanticen el correcto descanso, consiguiendo también estabilidad psicológica
  • Aumentar el tiempo de calidad en familia: es de vital importancia para que se sientan atendidos y escuchados y para crear vínculos familiares fuertes que permanezcan también en la adolescencia y la etapa adulta
  • Eliminar el estigma de la salud mental: por suerte, vivimos en una etapa en la que se lucha por eliminar el tabú de ir al psicólogo o al psiquiatra pero, como siempre, el mejor ejemplo es el de casa: si tus hijos perciben que no otorgas importancia a la salud mental, quizás no se sientan seguros de contar si tienen algún problema de este tipo
  • El mindfulness, la meditación y el yoga pueden ser perfectos para ayudar a los peques a desconectar y conectar con su ‘yo interior’
  • Estar atento a los síntomas de alarma que pueden alertar de un problema de salud mental

¿Cuáles son los síntomas de alarma en la salud mental adolescente?

Hay que tener en cuenta que el cerebro adolescente tiene sus particularidades. “Debido a que el cerebro todavía está en desarrollo, la juventud puede responder al estrés de manera diferente que las personas adultas”, explican desde la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha. Esos cambios cerebrales propios de la edad, junto a los cambios físicos, los emociones y los sociales pueden hacer, de acuerdo a la misma fuente, que los adolescentes sean más propensos a sufrir algún problema de salud mental. De ahí la importancia de prestar atención constante a los síntomas de alarma que, de acuerdo a ellos, pasan por:

  • Irritabilidad
  • Ataques de ansiedad
  • Insomnio
  • Tristeza, malestar y angustia
  • Cambios bruscos en el estado de ánimo
  • Nerviosismo sin causa aparente
  • Abandono de hábitos como la higiene, la correcta alimentación o el deporte
  • Insomnio o cambios en el ciclo del sueño
  • Problemas de atención y concentración
06 / 05 / 22